Volver al blog «¿Era el nicho 214 o el 241?»: lo que la víspera de Todos los Santos le enseña a una funeraria

Familias en un cementerio de Bolivia en Todos Santos. Foto: Herngutxi, Wikimedia Commons (CC BY 4.0).

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«¿Era el nicho 214 o el 241?»: lo que la víspera de Todos los Santos le enseña a una funeraria

Cada año, en estos días, las familias que despediste vuelven: con flores, con preguntas y con la memoria de cómo las trataste. Una escena que cualquier funerario reconoce y lo que enseña sobre cómo acompañar a una familia después del funeral.

Por Carlos Londoño
CEO y fundador de Funeral System AI

Son las once de la mañana del 30 de octubre. En la recepción de la funeraria suena el teléfono por tercera vez en diez minutos, alguien pregunta en la puerta por el horario del cementerio y el olor de los crisantemos llega desde la floristería de enfrente.

Entra una señora mayor con un ramo envuelto en papel de periódico. Saluda con una sonrisa cansada y dice:

—Vengo a ver a mi esposo. Ustedes lo atendieron hace tres años. Lo que no me acuerdo es si era el nicho 214 o el 241.

La recepcionista lleva dos meses en el puesto. Busca en la pantalla y no lo encuentra con el nombre que le dan. Prueba con el segundo apellido. Abre el archivador de las carpetas de ese año. La señora espera de pie, con las flores en la mano. Detrás de ella, la fila crece.

Mientras tanto, por teléfono, un hijo que vive en otro país pregunta si alguien puede poner flores en la tumba de su madre y, de paso, si «lo del nicho» ya está pagado o vence este año. Nadie sabe responderle en ese momento. «Le devolvemos la llamada», le dicen.

Desde su oficina, el director escucha todo. Y piensa en su padre, que fundó la funeraria y se sabía de memoria dónde reposaba cada familia del pueblo.

Esta escena no es de una funeraria en concreto. Es de todas. Si llevas tiempo en el oficio, seguramente la has vivido o la vivirás esta semana.

Los días en que las familias vuelven

Para la mayoría de los negocios, un cliente que vuelve es una venta. Para una funeraria es algo más delicado: es una familia que regresa al lugar donde vivió su peor día, y que recuerda perfectamente cómo la trataron.

Y nunca vuelven tantas a la vez como en la víspera de Todos los Santos:

  • En España, el 1 de noviembre los cementerios se llenan. Las familias limpian las lápidas, cambian las flores y preguntan por horarios, por la floristería y por lo que deben del nicho o de la sepultura.
  • En México, el Día de Muertos, que la UNESCO inscribió en 2008 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad llena los panteones de ofrendas y flores de cempasúchil. Lo explicamos con detalle en el Día de Muertos explicado a una funeraria.
  • En Colombia, el festivo de Todos los Santos se traslada al lunes cuando no cae en lunes (Ley 51 de 1983). Este año el 1 de noviembre es domingo, así que el puente va del sábado 31 al lunes 2: tres días seguidos de visitas.
  • En Bolivia, Perú o Ecuador, las familias llevan flores y comida a las tumbas, como en la foto de este artículo.

Cambian las costumbres, pero en todos los países pasa lo mismo: la familia vuelve, y vuelve con preguntas.

Las tres preguntas que llegan con las flores

Si escuchas con atención lo que se dice en la recepción esta semana, casi todo cabe en tres preguntas:

La familia preguntaLo que de verdad necesitaLo que la funeraria debe tener a mano
«¿Dónde está mi familiar?»Llegar sin dar vueltas y sin sentirse olvidadaQuién reposa en cada espacio, con fechas, en segundos
«¿Debo algo? ¿Vence este año?»No llevarse un susto en el cementerioVencimientos, prórrogas y saldos al día
«¿Ustedes también hacen…?»Saber qué más puede hacer por los suyosInformación clara, sin presión

La tercera pregunta es la más interesante. Muchas veces, la persona que vuelve a poner flores es la misma que, de regreso, pregunta por un plan de previsión para ella o por la exhumación que viene dentro de unos años. No vino a comprar: vino a recordar. Por eso la respuesta tiene que ser de servicio, nunca de vendedor.

Lo que dice el duelo sobre estas fechas

El psicólogo estadounidense J. William Worden, uno de los autores más citados en el acompañamiento del duelo, describe cuatro «tareas» que atraviesa una persona después de una pérdida. La cuarta es encontrar una conexión duradera con quien murió mientras se sigue adelante con la vida.

Eso es exactamente lo que hace una familia el 1 o el 2 de noviembre: mantener viva esa conexión. Llevar flores o limpiar una lápida no es «quedarse en el pasado»: es una forma sana de seguir.

Para una funeraria, la lección es sencilla: el acompañamiento no termina el día del entierro. La familia sigue en duelo meses y años después, y en esas fechas vuelve a tu puerta. Lo que encuentre (orden, memoria, trato humano) dice más de tu funeraria que cualquier anuncio.

Cómo acompañar a una familia después del funeral

No hace falta un gran presupuesto, sino orden e intención. Seis prácticas que sirven en una funeraria de pueblo y en una de ciudad:

  1. Saber dónde reposa cada persona, sin depender de la memoria de nadie. Que cualquier persona del equipo, también la que entró hace dos meses, pueda responder «¿dónde está mi esposo?» en segundos, con el nombre escrito como lo recuerde la familia.
  2. Avisar los vencimientos antes que el cementerio. Si un nicho o una bóveda vence este año, la familia debería saberlo por ti, con tiempo y con calma, y no por un cartel en la lápida.
  3. Escribir en las fechas que importan, con tacto. Un mensaje breve en el primer aniversario o en estas fechas («Hoy los recordamos con ustedes») vale más que cualquier promoción. Que lo apruebe el director antes de que salga, y que nunca venda.
  4. Guardar los recuerdos de la despedida. Las fotos y los mensajes que llegaron durante la velación son un tesoro para la familia. Ofrecerles una copia es un gesto que no se olvida.
  5. Preparar a la recepción para la víspera. Horarios del cementerio, lista de espacios con vencimientos cercanos, contacto de la floristería y un responsable de devolver cada llamada pendiente antes de que acabe el día.
  6. Dejar la puerta abierta, sin empujar. Si la familia pregunta por un plan o por un servicio, se responde con claridad y por escrito. Si no pregunta, no se le ofrece en el cementerio. En cómo reducir la mora en la previsión exequial vimos que los planes que se venden con confianza son los que se siguen pagando.

Una lista para esta semana

Si lees esto hoy, todavía estás a tiempo:

  • [ ] Revisa qué espacios del cementerio o del parque vencen en los próximos doce meses.
  • [ ] Deja impresa o a mano la lista de quién reposa dónde, por si falla internet.
  • [ ] Ten un texto corto y sereno para responder por teléfono y por WhatsApp.
  • [ ] Asigna a una persona para devolver cada llamada que quede pendiente.
  • [ ] Decide qué mensaje (si alguno) enviarás a las familias el 1 o el 2 de noviembre, y apruébalo tú.

De vuelta en la recepción

Volvamos a la señora del ramo de crisantemos.

Imagina la misma mañana con una diferencia: la recepcionista escribe el nombre como la señora lo pronuncia, sin tildes y con un solo apellido, y en la pantalla aparece «Reposan aquí»: nicho 241, con la fecha de la inhumación y la del vencimiento. Le indica el camino en menos de un minuto. Y como ve que el espacio vence el año que viene, le dice con calma: «Cuando quiera, le explicamos las opciones; no hay prisa».

Al hijo que llama desde el extranjero le responden en la misma llamada. Y si escribe por WhatsApp, puede recibir la copia de su contrato solo con la cédula del titular, a cualquier hora.

De regreso, la señora se detiene en el mostrador:

—Ustedes fueron muy buenos con nosotros aquel día. Mi nieta quiere preguntar por un plan para mí.

Eso no se consigue con publicidad. Se consigue cuando la funeraria recuerda tan bien como la familia.

Es para eso que hicimos Funeral System AI. En el parque cementerio del sistema, cada espacio dice quién reposa ahí, desde cuándo y cuándo vence, con sus prórrogas y sus pagos. Los buscadores encuentran a las personas aunque se escriba sin tildes o con las palabras en otro orden. Y para el después, hay herramientas que se activan por funeraria: el acompañamiento a las familias, con mensajes que salen solo si la funeraria los aprobó; las salas de velación, donde la familia puede guardar las fotos y los mensajes del homenaje; y la atención por WhatsApp, donde Emi entrega la copia del contrato a quien da la cédula del titular.

Si quieres ver cómo se vería tu funeraria esta misma semana, con tus propios espacios y tus familias, agenda un diagnóstico gratuito. Lo revisamos contigo, con calma.

Y a ti, que mañana estarás en la puerta recibiendo a las familias: gracias por ese trabajo que casi nadie ve.

Menos trámite, más presencia.

Fuentes

  • UNESCO: Las fiestas indígenas dedicadas a los muertos, Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (inscrita en 2008).
  • Congreso de Colombia: Ley 51 de 1983, sobre los días festivos y su traslado al lunes, Función Pública.
  • J. William Worden: El tratamiento del duelo: asesoramiento psicológico y terapia, Paidós (edición original: Grief Counseling and Grief Therapy, Springer), las cuatro tareas del duelo.